357. Cuarentena

¿Cómo pude llevar la cuarentena en casa?
Tiempos de CoronaVirus (Tomado de Link)

Cuarentena... palabra muy utilizada en estos últimos meses. Es un método muy eficaz para poder controlar y evitar que se propague alguna enfermedad contagiosa (incluyendo el CoronaVirus). Sin embargo, es triste ver cómo la gente (mucha gente, no toda claro está) no se preocupa por guardarse en casa. Sé que hay muchos que trabajan y que deben llevar el sustento al hogar, pero muchos otros van de paseo a la playa, o salen a comer, y no le toman el peso a la terrible pandemia que estamos viviendo.

Pero, fuera de eso, lo que quiero compartir con ustedes es cómo yo he vivido mi cuarentena. Estuve en esa condición durante catorce días. Actualmente debo trabajar, ya que transporto insumos médicos, y eso no para. Sin embargo, tuve que hacer cuarentena y aqui les contaré qué sucedió.

Ida al médico y comienzo de mi cuarentena
Desde principios de marzo que me estaba sintiendo mal. Tenía mucha tos y me dolía el cuerpo. Aun así, intenté seguir trabajando durante unos días. Pero llegó un momento en que ya no pude más, y preferí ir a consultar a un médico. Con esto de la pandemia y la psicosis que se ha generado, igual tenía cierto miedo a que tuviera CoronaVirus. Pero si no iba a médico, ¿cómo sabría que no lo tengo? Así que fui. La doctora me examinó y me diagnosticó Faringitis. "¡Ah! Por lo menos no es el famoso virus - pensé -. Me dará unos días de reposo y listo". Pero al final me mandó a cuarentena catorce días.

Recreación de la receta dada por el médico.
Se ve claro los medicamentos

Me hizo muchas preguntas. ¿Había tenido contacto con personas que tuvieran contagiadas con el COVID-19? ¿Había presentado síntomas asociados al virus? ¿En qué trabajaba? Referente a esta última pregunta, la doctora determinó mandarme a casa, ya que si andaba entregando insumos en hospitales y, a la vez, tosiendo, claramente se vería mal. Así que, licencia en mano, me fui al trabajo a entregarla y, luego de comprar los medicamentos que me recetó, me encerré durante dos semanas en mi hogar. "Bueno... por lo menos algo descansaré", pensé, ya que desde el 2018 que no me tomaba vacaciones y... bueno... estos días en casa bien podría usarlas para descansar y desestresarme. Sin embargo, a los pocos días, la cosa distaba mucho de lo que yo quería en un principio.

Avanzan los días, encerrado y con el bendito Chocolo molestando
Los primeros días fueron geniales. Descansaba en casa y aprovechaba de hacer otras cosas. Por ejemplo, el vídeo que publiqué hace unas semanas lo hice justamente en cuarentena. Aprovechaba de leer, jugar en mi consola Nintendo y, claro está, no descuidé mis actividades de índole espiritual. Pero, con el correr de los días, la cosa fue cambiando lentamente, y para peor. Lo que pensaba en aprovechar para descansar, se transformó en un suplicio, y no hallaba la hora de que la cuarentena terminara y poder salir de casa, aunque fuera sólo para trabajar.

Chocolo, el perro de mi vecina, es muy cargante. DEMASIADO, diría yo. Ladra todo el santo día, aunque no haya ni un alma en el pasaje donde vivimos. Ladra, ladra y ladra. Ladra porque quiere salir, y al ratito ladra porque quiere entrar. Le ladra todo el santo día a mi gato, y a Jerónimo le importa un reverendo cuesco. Sus ladridos agudos hacía que me estresara estando en mi casa sin poder salir a sacarme ese ruido de mi cabeza. Peor se ponía cuando su dueño (hijo de la vecina) se iba con su polola en su moto. Podía estar horas ladrando esperando que volviera. ¡Qué fastidio!

Por eso quiero a mi gato: es tan tranquilo y casi ni mete boche... excepto cuando son las 6 de la mañana y tiene hambre...

Otra cosa que me desesperaba era que miraba por la ventana y ver que los días estaban tan lindos... invitaban a salir a pasear. ¡Qué triste estar encerrado en casa! Pero era por un bien mayor: cuidar mi salud y de mi familia. Los tiempos que estamos viviendo no son para pasear, vacacionar ni ir de fiesta en fiesta, como sí muchos estúpidos (es la palabra adecuada, aunque sea fuerte) hacen como si la pandemia fuera cosa de niños.

Y bueno... los 14 días pasaron leeeeentamente. Conversaba con mis amigos, familiares y hermanos de creencia por Zoom, la aplicación de videoconferencia que la lleva. Y finalmente, la cuarentena terminó y pude volver a trabajar. Sin embargo, la cosa está complicada: la pandemia sigue creciendo y tenemos CoronaVirus para rato.

¡No salgas de casa!
Estimados/as: yo por motivos estrictamente laborales, debo salir de casa. Si no tuviera un trabajo relacionado con la salud, créanme que, aunque estuviera estresado y aburrido en casa, no saldría. Por el amor que siento por mi esposa, mi familia y mis amigos, me cuido. Y tú debes hacer lo mismo. Entre todos debemos salir de esto que está pasando. Veo con mucha tristeza cómo la gente se salta los cordones sanitarios, salen aunque haya toque de queda, hacen fiestas e invitan gente (incluso contagiados con el virus), pastores de muchas iglesias que dicen adorar a Dios, pero que desobedeciendo las leyes, hacen sus reuniones, metiéndose al bolsillo el amor al prójimo y un largo etcétera. No es fácil quedarse en casa encerrados, pero es preferible eso, a salir y quizás no volver más al hogar.

Puedes usar la tecnología para hablar con familiares
o amigos y así quedarte en casa.

Y si necesitas algo para distraerte... aquí está mi blog con más de 350 artículos para ti. :D ¡Saludos y cuídense mucho!

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