domingo, 28 de enero de 2018

270. Tres razones para creer que Dios existe (parte 2)


Hace ya algunos meses comencé un pequeño tema que trata acerca de la creencia en alguien superior: Dios. Y sí: yo dije que este no es un blog religioso. Prueba de ello es que eliminé todos los artículos en los que hablaba de una religión X o una religión Y. Pero lo cierto es que me gusta hablar de Dios. No hablar de una religión en específico porque cada cual decide cómo adorar a Dios (de hecho, religión significa forma de adoración), sino de la Biblia, que no tiene religión.

Lamentablemente, mucha gente, y cada vez más, llega a la conclusión de que Dios no existe. Sin embargo, en la primera parte ya pudimos ver que todo lo que nos rodea da prueba contundente de la existencia de un ser que es infinitamente más grande y poderoso de nosotros. Nadie en su sano juicio diría que las cosas surgieron de la nada, ¿no?

El primer argumento que analizamos en el artículo anterior de esta serie es que si no vemos a Dios, entonces no existe. Pero indicamos que no vemos el viento, ni tampoco la fuerza de gravedad, pero nadie duda de su existencia (puedes leer el artículo si gustas antes de proseguir con este). Hoy hablaremos de otro argumento que puede hacernos llegar a la conclusión de que Dios no existe.

>> Si Dios existe, ¿tiene la culpa de la maldad?

Mucha gente deja de creer en Dios porque
piensa que es el culpable del hambre y de las
guerras, entre otras desgracias.
A decir verdad, esta es una excelente pregunta, y en realidad todos queremos saber por qué vivimos en un mundo tan malo y que nos trata con tanta crueldad. Lo cierto es que mucha gente no logra compatibilizar un Dios de amor con que nos deje a la deriva en este mundo tan malvado. Pero, lo que no toman en cuenta, es que NO estamos a la deriva. Es más, Dios está muy al tanto de lo que nos sucede. Pero, si es así, ¿por qué no hace nada? La respuesta es que sí está haciendo algo, pero para poder comprenderlo mejor, pongamos una pequeña ilustración.

Imagina que estás casado, tienes una familia y un pequeño hijo. Te esfuerzas por criarlo de acuerdo a tus principios y normas morales y te esmeras para que él sea un hombre de bien. Ahora bien, supón que, apenas cumpliendo los 18 años, decide irse de la casa, y te pide su herencia que le tenías reservado, que es un dinero que tenías guardado. Como ya es mayor de edad, dejas que se vaya y le entregas su dinero. Él lo malgasta en casinos de juego, mujeres de mala reputación y comprando drogas. Cuando no tiene dinero, decide robar e incluso mata a una persona para poder robarle su dinero. ¡Que malas decisiones tomó este joven, ¿verdad?! Recuerda que es tu hijo.

Te pregunto: ¿Tienes TÚ la culpa? La respuesta claramente es NO, y seguramente tú llegaste a esa misma conclusión. ¿Por qué tendrías que tener tú la culpa de las malas decisiones de tu hijo? Bien, ahora, ¿podría la familia de la persona que mató tu hijo hacerte culpable del asesinato y meterte preso? La respuesta nuevamente es NO, porque fue tu hijo quien hizo eso luego de independizarte de ti, y él debe pagar por lo hecho, no tú. Está claro que tú, como padre, no causaste el daño que hizo tu hijo, pero sí permitiste que se fuera. ¿Verdad? Ahora bien, ¿qué tiene que ver todo esto con que si Dios existe o no?

Muchas personas le echan la culpa a Dios por todas las desgracias que vivimos. Y dejan de creer en Él porque consideran que es muy malo, o que, si realmente existiera un Dios, no deberían ocurrir estas cosas. Dios es como el padre de la ilustración. Intentó, por medio de la Biblia, educar a los humanos en sus caminos y normas morales. Pero la gran mayoría optó por no hacerle caso y dejarse guiar por sus propias normas. Como consecuencia, se independizaron de Dios y comenzaron a actuar según sus propios criterios de lo que es bueno y malo. Para un ladrón, robar no es malo. De lo contrario no lo haría. Para un asesino, matar no es malo, de lo contrario no lo haría. Así el mundo está metido en una maldad sin precedentes.

Ahora, hagamos las mismas preguntas de hace un rato. ¿Tiene DIOS la culpa? La respuesta que NO. ¿Por qué tendría que tener Él la culpa de las malas decisiones de los humanos? Ahora bien, ¿podríamos nosotros culpar a Dios de que alguien me asaltara, alguien matara a un amigo de nosotros, o alguien nos hiciera daño? La respuesta nuevamente es NO, porque las personas deben pagar por sus actos, ya que Dios no fue quien las causó. Simplemente las permitió.

Si un hijo choca y mata a otra persona por ir borracho, el padre no tiene la culpa
de sus malas decisiones una vez que ya no hace caso de sus advertencias y abandona
el seno familiar. De igual modo, no podemos echarle la culpa a Dios de las desgracias que
ocasionan quienes se han apartado de sus justas normas.

>> Sabiendo que Dios sí existe y que no causa el sufrimiento humano, ¿por qué permite que suframos?

Sin embargo, ahora surge otra pregunta. Si él no las causa, ¿por qué las permite? Antes de responder esa pregunta, a estas alturas debería quedarnos claro que la maldad en el mundo no se puede usar como prueba de la inexistencia de Dios. Eso debe quedar más que claro, clarito como el agua. Somos los propios seres humanos quienes, gracias a nuestras malas decisiones, tenemos el mundo como está. Y, aunque seamos personas buenas, nuestra imperfección nos inclina a hacer lo malo. Pero eso no es culpa de Dios.

Pues, para responder la pregunta de este subtítulo tendremos que remontarnos muy lejos en la historia. Y eso lo haremos en la tercera parte de esta pequeña serie. Gracias por leerme y visitarme en esta ya 13va temporada de Donde Panchito. ¡Nos vemos!

miércoles, 24 de enero de 2018

269. Inicio Temporada 13: Vídeo de introducción



¡Bienvenidos todos a la temporada número 13 de Donde Panchito! ¡Qué bueno tenerlos por acá! Estoy muy entusiasmado al iniciar esta nueva tanda de artículos para ustedes. Pero, basta de palabras. Te presento el vídeo que da inicio a esta temporada. Recuerden que sus comentarios son valiosos para mí, y sus sugerencias me ayudarán a que este lugar siga creciendo. ¡Que disfruten el vídeo!


lunes, 8 de enero de 2018

268. Fin Temporada 12: Kofete Kilofá

Yo, cuando chico
Y bien, amigos míos, hemos llegado al final de la temporada número 12 de mi ya extenso blog Donde Panchito. Me siento muy satisfecho porque he logrado publicar muchos nuevos artículos a lo largo de este año 2017 que hace poco se nos fue. Y para terminar esta fantástica temporada, quiero contarles de una expresión que casi nadie conoce, pero que tiene mucho significado. Me refiero al Kofete Kilofá.

¿Qué diantres es eso? Bueno, primero que todo, no es una tribu, ni un idioma o dialecto, tampoco un lugar específico en alguna parte del mundo. Es una expresión que yo usaba cuando chico. Sí: YO. Y aunque en realidad no sabemos a ciencia cierta por qué decía eso, hay una posible teoría sobre el origen del Kofete Kilofá. Déjenme contarles.


El famoso Kofete Kilofá

Según lo que me han contado mi madre y hermanos, cuando era chico acostumbraba a decir esta frase, aunque sin motivo aparente. La teoría toma forma cuando pasaba por las vitrinas de algunas tiendas cuando íbamos de compras al centro de Concepción.

Verán, resulta que cuando me acercaba a alguna vitrina, de alegría expresaba esa frase: Kofete Kilofá. Y mis familiares deducen que puede ser debido a que me gustaba lo que había allí, puesto que casi siempre decía eso cuando eran juguetes lo que se exhibían. ¿Qué tal?

Lo cierto es que conforme fue pasando el tiempo, dejé de pronunciar esas palabras y quedaron registradas para siempre en la memoria de mi familia. De vez en cuando nos acordamos de eso y nos reímos, así también como cuando nos acordamos del Caho, pero eso será para otra ocasión.

¿Y tú? ¿Tenías alguna frase o palabra que decías cuando chico y ahora no se entiende? Conversemos en los comentarios ^^

Fin de la temporada 12 de "Donde Panchito"

Amigos míos, mis fieles lectores y seguidores de mi blog: hoy damos por terminada la temporada número 12 de Donde Panchito. Fue una temporada muy movida y con hartos logros. Por ejemplo, recibí más de 30.000 visitas durante esta temporada. Además, escribí un total de 41 artículos (39 en el 2017 y dos este año), lo cual me tiene muy ilusionado para la temporada 13 que se iniciará en un par de semanas más. Tuve un máximo de 223 seguidores (221 actualmente) en Facebook, e iniciamos los videoartículos, los cuales tuvieron una acogida más que aceptable.

Mi blog en el año 2012
¿Qué se viene en la temporada 13? En realidad, no lo sé. Y no quiero entusiasmarlos con cosas que quizás ni haga. Uno nunca sabe lo que sucederá en el futuro. Pero, ¡Atención! Porque durante las semanas en que no escriba artículos podrán participar en una encuesta de opinión, donde podrán darme sus sugerencias sobre mi blog y, de paso, saber si les gusta. Si quieres llenar la encuesta, que no te tomará más de 3 minutos, HAZ CLIC AQUÍ.

Una cosa es cierta: haré lo que sea necesario para que Donde Panchito se mantenga en el tiempo y así seguir entregándoles un blog de calidad a todos ustedes. Les agradezco enormemente el hecho de permitirme entrar a sus casas, a sus trabajos, a sus vidas quizá mediante este pequeño rincón en el internet, y no se vayan, porque volveré y con nuevos artículos y videoartículos para ustedes. ¡Hasta pronto amigos!

viernes, 5 de enero de 2018

267. Series de televisión 11: El Conde Patula


¡Hola queridos amigos! Aquí Panchito presentándome nuevamente a ustedes en un nuevo artículo, y en esta ocasión haré mención de un programa de televisión de dibujos animados que yo veía cuando era chico por un canal de televisión llamado "Canal Regional", el mismo por donde veía "La Vuelta al Mundo de Willy Fog" (Artículo 016) y "A la ronda ronda" (Artículo 208). Me estoy refiriendo a "El Conde Pátula".

¿De qué trataba esta serie de televisión? Pues es una parodia. Sí, tal como lees. Una parodia. "El Conde Pátula" (conocido así acá en Hispanoamérica) es una parodia del Conde Drácula. Se desarrolla en Transilvania, Rumania. Pueden leer más de esta serie en este artículo de Wikipedia.

Personajes principales de izq. a der.: Igor, Pátula (Patolín) y Nana
Ahora bien, ¿por qué hacer mención de esta serie de dibujos animados? Por varios motivos. El primero es por la originalidad de la serie en cuanto a parodias se refiere. Se me viene de manera fugaz a la mente lo que, en cierto sentido, sucede con Don Quijote de la Mancha y sus parodias a las novelas de caballeros de la edad media, y que traté en los artículos 051 y 081 de este blog. Segundo es que todos los personajes son aves antropomorfas, y no es común ver este tipo de personajes en series animados. Y tercero, y la más importante a mi juicio, es el hecho de que evoca en mi muchos recuerdos de mi niñez.

Han pasado muchos años desde que, luego de llegar del colegio mojado hasta las patas por los temporales de lluvia en el invierno, me acostaba y tomaba chocolate caliente viendo "El Conde Pátula". Era feliz en ese entonces. Claro, no me malinterpreten. Hoy soy feliz, muy feliz. Pero en ese entonces no tenía las preocupaciones que ahora tengo como adulto joven. Y de vez en cuando es bueno viajar al pasado y ser, aunque sea en los pensamientos, un niño.

Les dejo un vídeo de uno de los capítulos de esta serie, uno de muchos que puedes encontrar en Youtube.


Aprovecho, antes de cerrar este artículo, que ya estoy próximo a terminar la temporada número 12 de mi ya extenso blog. No te pierdas las actualizaciones de Donde Panchito siguiéndome en Facebook. Allí también subiré vídeos durante las semanas en que no publicaré artículos en este lugar. ¡Gracias por leerme y nos vemos pronto, aquí, Donde Panchito!

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