viernes, 29 de diciembre de 2017

266. Experiencias de un simple cajero 11


Trátenme de pesimista, pero soy un total convencido de que el mundo, la sociedad y su gente NUNCA va a mejorar. La gente seguirá sin respeto, estúpida, intentando insultar a medio mundo cuando creen que SUS derechos son vulnerados, vulnerando ellos mismos los derechos de los demás. Lamentablemente la gente se acostumbró a vivir así, y es triste todo esto, en especial porque estamos tan, pero tan acostumbrados a todo esto, que ver a alguien generoso, empático o bondadoso es raro, e incluso pensamos que lo hace por interés. ¡A eso hemos llegado!

En este artículo quiero comentarles dos experiencias que tienen varias cosas en común: ocurrieron en mi trabajo, mientras atendía mi caja, y el insultado y pisoteado verbalmente fui yo. Lo que da más rabia es que, sin hacer nada, debo aguantar un rosario de palabras groseras y vulgares, comportamientos que dejan mucho que desear, y una agresividad sin control, simplemente porque piensan que, al ser clientes, pueden hacer lo que se les antoja.

Problemas con el sencillo

Para quienes estamos en el mundo del comercio, sabemos que el sencillo no es infinito. Los billetes de baja denominación no siempre son abundantes y, para dar vuelto, algunas veces debemos hacer malabares. Pero, ¿qué hacer cuando un cliente compra... digamos... un chicle de 450 pesos y te paga con un billete de 20 mil pesos? Es un lío tremendo, porque hasta en las grandes empresas el sencillo no está siempre disponible como uno quisiera.

Es el caso de dos tipos (en dos situaciones distintas) donde compran cosas pequeñas para sencillar (obtener billetes de baja denominación) los billetes de 10 y 20 mil pesos que dan los cajeros automáticos. Debo reconocer que a mi me carga eso, porque como cajero no tengo todo el sencillo del mundo para dar vuelto, aun cuando me corresponde hacerlo. Pero lo que más me enfurece es la actitud rota y ordinaria de algunas personas cuando les pregunto si tienen más sencillo con que pagar los productos.

Uno de estos dos clientes llego al extremo de insultar hasta a las cocineras de donde trabajo porque le pregunté si tenía más sencillo. "¡Pero cómo esta empresa tan grande no tiene sencillo!" vociferaba. "Claro - le respondí -, esto no es un banco. No fabricamos billetes y lamentablemente no tengo más con que darle vuelto". Dicho esto, le ofrecí que pagara con tarjeta, y su respuesta me mostró sus verdaderas intenciones. "No poh, si quiero sencillar".

En otros casos, al no haber billetes, debo entregar el vuelto en monedas. Es el caso del segundo cliente citado en este artículo, que recibió de parte mía mil pesos en monedas de 50. Vamos, amigos... no creo que sea tan problemático recibir 20 monedas de $50 como vuelto, pero siempre hay gente que anda a la defensiva y lista para discutir e insultar. Otros se lo toman con humor. El cliente de esta historia... bueno... es cosa aparte. Me tiró las monedas de vuelta y se fue saludándome a mi mamá de manera muy... cortés.

Me gusta ser cajero a pesar de todo

A lo largo de esta sección, Experiencias de un simple cajero, intento mostrarles que ser cajero no es nada fácil. Muchos piensan que ser cajero es sinónimo de no tener cabeza para otro empleo, que es lo único que encontramos para trabajar y cosas así. YO DECIDÍ ser cajero. ESE ES MI OFICIO y me especialicé en eso. Tengo inteligencia para hacer lo que se me plazca, pero me gusta ser cajero, a pesar de ser insultado en varias oportunidades, porque también he sido tratado de buena manera por clientes muy simpáticos y buena onda.

Sin embargo, hace unas semanas un tipo me amenazó porque, según él, lo atendí mal. Esta experiencia merece un artículo aparte. Y tú, ¿has tenido encontrones con cajeros? ¿Crees que somos importantes en la sociedad en que vivimos? Conversemos en los comentarios. Nos vemos.

sábado, 23 de diciembre de 2017

265. Larga vida al Messenger


El día 22 de julio de 1999, cuando la última versión de Windows que existía era el 98, nacía un pequeño cliente de mensajería instantánea llamado MSN Messenger, programa que con el correr del tiempo se transformaría en el programa para chatear más extenso y conocido del mundo. Generaciones completas quedaron marcadas de por vida con este programa, incluyéndome claro está. Un programa muy popular que no supo competir con Facebook y Whatsapp. Aún así y a pesar del tiempo, lo extraño, y lo extraño mucho. En el año 2013 fue reemplazado por Skype, que nunca me agradó. Y he intentado muchas veces conseguir que MSN Messenger (o Windows Live Messenger más actual) continuara instalado y funcionando en mi PC.

Aquellos memorables años con Messenger


¡Ahhhhh...! ¡Cómo olvidar cuando, los viernes después de clases, pasaba al CyberCafé que estaba cerca de mi colegio y me conectaba dos horas ($300 la hora) para poder chatear en Messenger!. Estamos hablando del año 2005. Los CyberCafé (lugares donde uno podía conectarse a internet) abundaban en las poblaciones, porque el acceso a internet no era muy masivo que digamos. Claro está, mi padre tenía internet en casa mediante cable telefónico, pero era muy caro. Así que me limitaba a conectarme en uno de estos negocios y poder, entre otras cosas, chatear.

Al año siguiente, mi padre contrató internet banda ancha, y ahí pude disfrutar mejor del chat que me ofrecía el ya Windows Live Messenger, que reemplazó MSN. Mientras hacía mis trabajos y tareas en el computador buscando información en fuentes tan confiables como Monografías.com y El Rincón del Vago, chateaba con mis amigos y compañeros de colegio. Los zumbidos estaban a la orden del día. ¡Qué tiempos aquellos!

Windows Live Messenger

Pero, como mencioné en el principio de este artículo, Messenger fue succionado por Skype en un intento de Microsoft de seguir siendo competitivo. Hay que reconocer que en sus últimos años ya nadie usaba MSN, y que cuando iniciaba sesión sólo estaba yo y nadie más conectado. Era muy penoso. Aun así, fue muy triste ver cómo Messenger desaparecía para siempre... o al menos eso pensé.

Escargot y la vuelta del MSN

Sin embargo, durante este año 2017, un grupo de personas (no sé si son jóvenes, adultos, muchos o pocos) han estado trabajando en un proyecto para resucitar Windows Live Messenger. Su proyecto se llama Escargot MSN, y tiene por finalidad suplir los servidores donde Microsoft almacenaba lo necesario para que el anterior WLM funcionara. Lo he estado probando y los resultados son sorprendentes.

Funciona a la perfección. Podemos conectarnos usando una nueva cuenta con un correo electrónico (que no es necesario que sea hotmail u outlook). Lo único malo es que debemos agregar a nuestros contactos nuevamente, por lo que la gracia está en esparcir la noticia del regreso de WLM. En el siguiente vídeo, que fue subido al Facebook de este blog , les explicaré cómo volvió MSN Messenger (Windows Live Messenger, WLM) y se puede usar al día de hoy. Que lo disfrutes.

Link de Escargot: https://escargot.log1p.xyz

martes, 19 de diciembre de 2017

264. A 10 años de "Super Pelayo Bros."


¡Cómo pasa el tiempo amigos míos! Ya estamos terminando el año 2017 y, como quizá ya te enteraste en el último vídeo que subí a Facebook, estamos por terminar también la temporada número 12 de mi ya extenso blog. Y hoy quiero retroceder en el tiempo, específicamente una década ya, por allá en el año 2007 cuando, mientras estaba en cuarto año medio y en mi tiempo libre me dedicaba a modificar juegos de Nintendo.

Super Pelayo Bros, el inicio de la saga

En los inicios de este blog ya les había comentado de la existencia de Super Pelayo Bros. Este juego, creado a mediados del año 2007, es una modificación del clásico juego Super Mario Bros, lanzado para la consola Nintendo en el año 1985. Este juego no es simplemente una modificación de los caracteres o personajes del juego, sino que va más allá. Las 32 fases que trae el juego (4 fases por 8 mundos) son completamente distintos al juego original.

Pelayo, el protagonista de este juego, pasando por los obstáculos, incluyendo un pez volador.

La trama del juego es exactamente igual al del original, con una pequeña variante al final. Mientras en Super Mario Bros. la princesa es rescatada una vez terminado el juego, en Super Pelayo Bros al derrotar al último enemigo en el mundo 8-4, no hay nadie. No se rescata a nadie, dando a entender que el juego prosigue en una segunda parte que, de hecho, existe. De eso les hablaré un poco más adelante.

¿Los personajes? Bueno, los principales son Pelao y Calvo Pelayo. Éstos son hermanos (su apellido es justamente Pelayo, y el Bros. es la abreviación en inglés para "Hermanos", "Brothers") y tienen como misión rescatar a la princesa Calvilla (ese es su nombre) de las garras del dragón Brouser. La temática del juego es igual al original, con algunos cambios en los paisajes (hay niveles en el cielo, con nieve y mundos enteros en castillos, además de más niveles de agua que en el original) y en los ítems, pero que son meramente estéticos.

Pelayo enfrentándose a Brouser en el último castillo del juego.

El cambio más llamativo es que no existen los signos de interrogación, que han sido cambiados por los signos de exclamación. Otro cambio es que para poder destruir el puente que hay al final de cada castillo, no se utiliza un hacha, sino que aparece el bloque "POW" que está en Super Mario Bros. 3.

Los enemigos son similares. El cambio más sustancial es que Mario es enemigo de Pelayo. Aparece en algunas faces intentando complicar la travesía de nuestro héroe.

¿Y cómo lo hice?

A la izquierda YY-ME, y a la derecha TLP, dos programas para modificar juegos de NES.
Cosa aparte la apariencia XP de mi Windows 10 y que uso Windows Live Messenger en el 2017.
Luego les hablaré de ello.
A decir verdad, no fue muy difícil. Basta con conseguirse un par de programitas que deben andar todavía dando vueltas por internet. Uno de ellos se llama TLP, que sirve para modificar los colores y la apariencia de todos los caracteres de un juego, ya sea NES o SNES. El otro se llama YY-ME (map), que es el que sirve para modificar las fases de Super Mario Bros. Sólo funciona con ese juego. Si te entusiasma crear tus propias versiones, googlea estos programas y podrás descargarlos.

Siguientes juegos

Portada de Super Pelayo Bros 2,5, del año 2013

Me gustó tanto cómo quedó mi juego, que modifiqué Super Mario Bros. dos veces más, surgiendo así "Super Pelayo Bros 2" y "Super Pelayo Bros 2,5". Además, quedó inconcluso "Super Pelayo Bros 3", tomado de su similar "Super Mario Bros 3" para Nintendo, y "Super Pelayo Kart", tomado de "Super Mario Kart" para Super Nintendo.

¿Quieres jugarlo? A continuación te dejo un pequeño vídeo donde salgo jugando un par de fases de mi juego (tomado de mi Fan Page de Facebook), y el link para que descargues tanto Super Pelayo Bros 1, 2 y 2,5, además del emulador para Nintendo. ¡Y no te olvides de comentarme qué te parecieron estos juegos! Saludos para todos mis seguidores de Donde Panchito.

jueves, 30 de noviembre de 2017

263. ¡Bienvenidos a mi nuevo proyecto!

Queridos lectores de mi blog. En una nueva entrega de la sección que casi termina en el más absoluto olvido, Ventana al Cyberespacio, quiero invitarlos a un lugar muy especial. Déjenme contarles brevemente.

Los Escritos de Panchito


Una de las primeras cosas que pueden saber de mi quienes llegan a mi blog es que me apasiona escribir. De hecho, este blog, y sus 11 años escribiendo, es una clara prueba de lo mucho que me gusta. Pero desde hace unos años, tengo un hobbie que es el escribir novelas. Claro está, no son de una calidad sublime como los grandes escritores mundiales, pero le pongo el empeño en hacerlo.

Gracias a esto surgieron varios bosquejos que tengo en mi pc. Además, durante mi enseñanza media (secundaria), participé en algunos concursos literarios en donde no gané en ninguna ocasión, si me sirvieron para adquirir experiencia.

Una prueba de ellos es la mini-novela titulada "Te Quiero, Mariela", y que está en este blog, en el artículo número 39. Y desde ese entonces he tenido muchas ganas de poder subir mis creaciones aquí para que puedan disfrutarlas (si es que les gustan, claro está). Finalmente, me decidí por crear un blog nuevo, y he aquí la razón de la existencia de este artículo. Quiero invitarlos a que visiten mi nuevo blog, cuyo título es: "Los Escritos de Panchito".

¿Qué encontrarán allí? Pues todos mis escritos que he hecho, ya sean novelas, cuentos, mini-novelas o comics. Sí, como leíste, cómics. Si me sigues desde que inicié Donde Panchito, sabrás que también dibujaba cuando estaba en la escuela. Eso lo indiqué en el artículo número 6, hace ya muchísimo tiempo. Lo cierto es que "Los Escritos de Panchito" (EP) lo abrí hace un par de semanas, así que por ahora sólo encontrarás el primer capítulo de la versión revisada de "Te Quiero, Mariela". Pero pronto seguiré subiendo más de mis bosquejos. ¡Échale una miradita! Puedes suscribirte con tu correo y así te llegarán los nuevos capítulos.


Gracias por el apoyo que muestran con mi blog Donde Panchito y espero verlos en mi nueva aventura: Los Escritos de Panchito. Saludos para todos ustedes.

domingo, 5 de noviembre de 2017

262. Experiencias de un simple cajero 10



Y ha llegado la hora de presentarles una nueva edición de la ya clásica sección de mi blog. Hablamos de Experiencias de un simple cajero, en su ya décima edición desde su estreno en 2011. Les contaré brevemente dos historias que me pasaron últimamente y que me llamaron la atención. Espero que les guste:

La chica del pijama

Como ya deben saber (si no lo saben, ahora lo sabrán), donde trabajo ahora debo realizar turnos de noche, lo cual no me agrada en absoluto (pronto les hablaré más de eso en un artículo exclusivo sobre ese tema). Pero cuando hay que mantener una familia, pues no hay que ponerse regodión o exquisito a la hora de buscar empleo. La cosa es que, en uno de esos turnos de noche, a eso de las 4.30 de la madrugada, llega una chica al local... vestida de pijama.

Un pijama rosa, con un estampado de un oso, muy tierno por cierto. No sé cómo no tenía frío, considerando que era invierno, y de noche la temperatura baja mucho. Aparte, hay que tener personalidad para andar así en un negocio, donde había gente comprando y comiendo. Me pidió una cajetilla de cigarros, pagó y se fue, arrastrando sus pantuflas en el piso.

Los plátanos de oro

Entre la gran variedad de productos que ofrece el local donde trabajo, están las frutas: plátanos, naranjas, manzanas y peras. Son ricas: debo reconocerlo, especialmente las peras. El único problema es el precio, y de eso trata esta experiencia.

Un día, mientras estaba atendiendo mi caja por la mañana, entra un señor junto a su hijo. Compran varias cosas hasta que se fijan en las frutas que hay en el mostrador. Me pregunta: "Joven, ¿los plátanos valen 450 pesos el kilo?", a lo que le respondo: "No, el valor es por unidad".

Sí, créelo: un plátano vale 450 pesos. En la feria que se hace cerca de la casa de mis padres por esa misma cantidad de dinero te llevas un kilo de plátanos. Pero donde trabajo se venden por unidad. Tanto los plátanos, como las peras, las manzanas y las naranjas, valen increíbles 450 pesos cada una.

El caballero me dijo: "¿Como? ¿Que son de oro acaso? Están demasiado caras, ¿cómo puede ser eso posible?". Yo le respondí: "Hay muchas variables caballero. Una de esas es el hecho de que el negocio puede poner el valor que quiera para lo que vende porque vivimos con esa libertad dentro de nuestra economía. Ahora, si no quiere llevar un plátano, puede comprar un kilo con ese mismo dinero en una feria". "Pero acá en la carretera no hay ferias poh", me respondió. Y yo concluyo: "Pues la empresa sabe eso, y por eso fija esos precios, porque quien quiera una fruta, pagará el precio que sea con tal de comer una, en vez de buscar una feria para comprar el kilo".

Lógica pura.

Finalmente el caballero no compró la fruta y se llevó sólo los productos que había seleccionado antes. A todo esto, el otro día andaba con mi esposa comprando en el Líder, y había una promoción de dos jugos andina boca ancha a $890. Y donde trabajo está el mismo jugo andina, sólo uno, a $850. A ese nivel pos. Y lo increíble: la gente igual compra donde trabajo.

Bueno, eso quería contarles por ahora. Tengo más experiencias que les relataré en ediciones posteriores. Se vienen nuevos artículos así que atentos amigos míos. ¡Saludos y que tengan una excelente semana! :)

lunes, 30 de octubre de 2017

261. Mis vacaciones, año 2017 (Parte 1)


Lo prometido es deuda. Con este trailer de "Vacacionando con Panchito" damos inicio al especial de mis vacaciones 2017, que durará unos cuantos meses. En este especial les contaré de todos los lugares que visitamos junto con mi esposa en nuestras primeras vacaciones como familia.

El trailer fue publicado hace unos días en la página de Facebook. Espero que les guste y disfrútenlo.

sábado, 21 de octubre de 2017

260. Series de televisión 10: Cachureos

Para las antenas, porque Cachureos... ¡Ya llega!

De hace mucho tiempo que tenía botado esta sección: Series de televisión. Y hoy he vuelto a escribir para volver muy atrás en el tiempo, a los tiempos en que yo era un niño, y daban muy buenos programas de televisión para los niños, con entretención sana e incluso eran educativos.

¡El grito, el grito, el grito!

En los años 90 (época en la que fui un niño) daban un programa llamado Cachureos, cuyo animador era el cantante chileno Marcelo. Era un programa de canciones y concursos, donde interactuaba el animador con unos personajes que hacían el programa más entretenido. Estos personajes eran animales (véase la imagen del principio). Claramente, eran personas disfrazadas no se por qué diablos dije eso, ¿quién va a razonar que son animales de verdad?, entre ellas un gato, un león, un cerdo, un zancudo, una mosca, un oso, un pollo y un conejo, entre otros. También había un personaje que no hablaba: el señor lápiz, quien sólo silbaba, y otro personaje, una bacteria, llamado Epidemia. También tenían unas modelos: las chicas ye yé.

Las canciones eran muy pegadizas. Algunas eran sólo bailables o canciones para pasarlo bien, pero otras contenían lecciones para los niños. Casi siempre Marcelo animaba al público con su ya famoso El grito, el grito, el grito, a lo cual el publico... bueno... ya saben... Gritaba :P

Los concursos eran muy entretenidos, y los premios eran acorde al tiempo en que se produjo el programa: cassettes de audio con las canciones de Cachureos, radios, televisores, y uno que otro computador. ¡Ah! Y sin olvidar los personal stereo

Este programa me marcó en mi infancia y, aunque ahora ya no están en televisión, aun siguen presentándose en vivo. Claro está, Marcelo ya no tiene la misma voz, por lo que dobla, pero siguen siendo geniales. Les dejaré algunos vídeos para que puedan escuchar sus canciones.

¿Y tú? ¿Tienes algún programa de televisión que haya marcado tu infancia? Hablemos en los comentarios. ¡Saludos para ustedes amigos!


Opening (Introducción) al programa en 1998 (tenía 8 años)


El Crimen en Casa de Lord James, uno de mis temas favoritos (1995)


Tarjetita de invitación, del año 1995
Busca más canciones en youtube. Hay muchísimas :D

martes, 10 de octubre de 2017

259. El síndrome del amén crónico

¡Ahhh...! Las redes sociales... ¿Qué haríamos sin ellas? Hasta hace unos años, comunicarse con personas que estaban lejos se limitaba a una llamada telefónica, una carta o un mensaje de texto a través de un ladrillo (los de la vieja escuela entenderán a qué me refiero). Lo cierto es que la tecnología ha avanzado a pasos agigantados a lo largo de los últimos años, y ahora whatsapeamos con nuestros contactos, para saber de ellos o simplemente tener un buen tema de conversación.Aquí va la descripción personalizada de la entrada que queremos mostrar y que sólo se verá en la portada del blog. Puedes repetir un fragmento de la entrada o agregar una descripción completamente nueva; ésta sólo será visible cuando la entrada esté resumida, una vez que el lector ingrese a la entrada esta descripción no se visualizará.

Lamentablemente, junto con las redes sociales se han masificado ciertas conductas que antes no existían. Bueno... las estafas, los robos de identidad y las juntas con personas desconocidas (o "conocidas" a través de las redes sociales) se han multiplicado fuertemente. Estas cosas ya existían antes de la irrupción de Facebook, Twitter o Google+. Y en cierto sentido, tienen sus cosas positivas. Es mucho más fácil comunicarse con nuestros seres queridos que están lejos por abc motivos. Muchos negocios han crecido gracias al buen uso de estas herramientas. ¡Hasta mi blog tiene su propio Facebook donde ya somos 220 fans! Pero hay una conducta que quiero compartir con ustedes, y que es un poco... preocupante. Le puse el Síndrome del Amén Crónico. Veamos de qué se trata.

ADVERTENCIA
Es muy probable que, en este artículo, te sientas identificado con lo que escribo. Si concluyes que posees este síndrome, no te molestes conmigo. Al fin y al cabo, es meramente una apreciación personal, y muy en el fondo de tu corazón... me hallarás la razón.

¿Qué es esto del SAC?


El Síndrome del Amén Crónico (SAC por sus siglas) es una expresión que inventé yo (o quizás alguien más ya lo dice así, pero no me consta) para definir a las personas que suben a las redes sociales fotos de niños desnutridos, con malformaciones, o cualquier otra cosa, sólo para pedir un "Amén" como comentario. Por lo general, incluyen una frase que dice algo así como: "No bajes sin poner Amén", o "Comenta Amén para que este niño se salve". Tiene una variante que es: "Da like para que este niño no se muera de hambre", o cosas por el estilo.

Tiene una segunda acepción, relacionada con la primera. El SAC incluye también a quienes, increíblemente, hacen caso de los personajes aludidos en la primera definición y comentan "Amén" en las fotos. Dicho sea de paso, muchas de las fotos donde se pide que hagan esto alimentan el morbo y son perturbadoras. Le puse crónico, porque pareciera ser que conforme pasa el tiempo, se ven a las mismas personas pidiendo "Amenes" en las fotos que suben, y personas comentando "Amén" en dichas fotos. 

¿Por qué lo hacen?


Es una buena pregunta. Y tiene su respuesta, diferente para cada caso, claro está.

En el caso de quienes suben las fotos pidiendo el ya manoseado comentario "Amén" lo hacen básicamente para obtener muchos "Me gusta" y comentarios. Eso sucede especialmente en las páginas de Facebook para obtener más seguidores. ¿Tiene esto sentido? Bajo mi perspectiva, NO. Pero las personas lo hacen por el afán de obtener más fans. Subir fotos de niños desnutridos o enfermos raya en lo inmoral y anti ético. Por eso muchos alegan sobre eso y exigen que las fotos sean bloqueadas o borradas de las redes sociales. Alimentar el morbo NO ES GRACIOSO.

¿Y qué hay de quienes comentan "Amén"? ¿A qué se debe que lo hagan? Puede ser por un sentido de compasión y ayuda. ¿Cómo es esto? Es como cuando ocurre una desgracia, digamos un terremoto, en un lugar distante a donde vivimos. Como estamos tan lejos, no podemos ayudar físicamente o con nuestras propias manos. Pero mandamos "mucha fuerza" a través de las redes sociales, con un comentario, por ejemplo. Eso nos hace sentir bien, porque sentimos que hicimos algo, pero en realidad en la práctica no hicimos casi nada. Simplemente intentar levantar el ánimo y la moral a quienes pasan una desgracia a miles de kilómetros de distancia, y que seguramente nunca leerán nuestro comentario, por muy triste que parezca.

Ojo: se agradece ese tipo de comentarios. Pero no es más que eso: un simple comentario. Pues bien, hagamos la relación entre este ejemplo, y el ya famosísimo "Amén" del que tanto he mencionado es este dichoso artículo. Ese "Amén" es una forma de dar un apoyo moral a quien sufre una desgracia, representada en la foto que suben. Es como si pensáramos que ese "Amén" le llegará al afectado y lo ayudará a seguir adelante. Una forma de sentirse bien porque lo ayudamos, aunque sea con, literalmente, UNA palabra de aliento.


¿Sirve de algo?

Muchos seguramente comentaron "Amén" y luego se dieron cuenta
de que tenía un trozo de jamón en la cara e hicieron el soberano ridículo.

Esta pregunta, la última de este artículo, tiene una respuesta muy clara. NO. No sirve de nada. Veamos por qué.

¿De verdad podríamos esperar que escribiendo Amén en una foto la niña con cáncer se va a curar? ¿Es realmente necesario demostrarle a los demás que amas a tu mamá o que eres creyente en Dios con darle like, comentar amén y compartiendo una imagen? ¿Hasta qué nivel debemos llevar los seres humanos con tal de ser aceptados, o quizás tomados en cuenta, por nuestros pares? Desde mi perspectiva, es una total pérdida de tiempo hacer eso. Nadie se va a curar de una enfermedad, por muchos likes que tenga su foto o por muchos amén que le escriban. Eso es irrisorio, absurdo, hasta ridículo. Desde cualquier perspectiva, no tiene ningún sentido.

Las redes sociales, usadas de buena manera, pueden hacernos pasar buenos ratos, e incluso hasta hacernos ganar algo de dinero. Pero también nos pueden robar el tiempo, o hacernos pasar el ridículo, actuando de ciertas maneras. Ciertamente, escribir "Amén" en una foto es una pérdida de tiempo y una forma de quedar mal y como un ignorante frente a los demás. No te transformes en un enfermo del Síndrome del amén crónico. Demuestra que eres una persona madura: si quieres demostrar generosidad o empatía, hay muchas formas de hacerlo, que claramente van mucho, muchísimo más allá, de comentar una simple foto con una palabra... Amén. 

¿Y tú? ¿Has visto ese comportamiento en las redes sociales? ¿Lo has hecho alguna vez? Conversemos en los comentarios. ¡Saludos amigos y gracias por leerme!

lunes, 25 de septiembre de 2017

258. Encuentro con un venezolano

Problemas económicos, sociales y desastres naturales hacen que la gente emigre buscando un futuro mejor
Foto tomada de International Crisis Group

Si eres bueno para ver noticias, sabrás que en un país de Latinoamérica, Venezuela, las cosas no andan muy bien… bueno… depende de a quien escuches, claro está. Porque si escuchas al gobierno de turno, dicen que todo va viento en popa, sin grandes problemas. Pero si le preguntas a los opositores, hablan derechamente de una dictadura.

Al margen de la política, que no me gusta ni hablo de ello, lo cierto es que la cosa no anda bien, por lo menos viendo las noticias. Una alta inflación (que produce un alza desmedida de los productos básicos y otros) y una serie de protestas que han dejado más de 100 muertos han decidido a ese país, uno de los principales productores de petróleo del mundo. Muchos pueden decir que la televisión muestra solo lo que conviene o lo que el “capitalismo” quiere que veamos. Y llegan a la conclusión de que es un engaño y no está tan mal la cosa.

No sé por que últimamente he tenido un especial interés en este asunto. Veo noticias referente a ello, busco fotos e información sobre lo que sucede allá. Pero el sábado pasado, aunque brevemente, conseguí un testimonio de primera fuente. Fue mi primer contacto cara a cara con un venezolano que se vino a vivir a Chile una vez estallada la crisis allá. ¿Cómo surgió este encuentro?

Todo sucedió hace unas semanas atrás cuando me dirigía a Concepción. Me quedaba muy poca bencina, así que pase a una gasolinera ubicado a la orilla de la carretera. Se acerca el atendedor (que acá en Chile se llaman bomberos) y me dice: “Hola bienvenido. ¿Cuanto va a cargar?”. Al escuchar su voz note en seguida que no era chileno.Lléneme el estanque porfa que me sobra la plata $5000 de 93 octanos porfa” le respondí. 

Comenzó la carga de combustible y se acercó nuevamente a preguntarme si pagaría con tarjeta o efectivo. Le respondí y luego le dije: “Disculpa joven, pero por tu voz veo que no eres chileno”. “No, soy venezolano", me respondió. Era un joven alto, de tez morena, aproximadamente unos 22 años, muy joven. Con una sonrisa amigable, me sigue hablando: “Me vine arrancando de mi país”.

Arrancando… esa palabra me quedo dando vueltas un buen rato.

“¿Y hace cuanto tiempo estas acá en Chile?” le pregunté. Me contaba que llevaba un mes acá, y que encontró pega como bombero en esa estación de servicio. Le ha ido bien, y por lo menos al el lo han tratado de maravillas. Lamentablemente, muchos extranjeros que por motivos de fuerza mayor han tenido que irse de sus países de origen buscando nuevos horizontes no han sido tratados de la mejor manera una vez llegados a Chile.

La mayoría de los inmigrantes vienen a trabajar. Foto tomada de Publimetro
Excusas como que "nos quitan los empleos" hasta que "son prostitutos, alcohólicos y venden droga" sirven para tratarlos mal. Y es total y absolutamente absurdo. Partamos de la base que la prostitución, el alcoholismo y la drogadicción existen desde antes, muchísimo antes de la llegada de los inmigrantes a Chile. Y decir que nos quitan los empleos... Ja, ¡Qué absurdo! No es que nos quiten los empleos, es que ellos vienen a trabajar, no a sacar la vuelta como muchos chilenos SI hacen en sus trabajos. Si vamos a criticar, hagámoslo con base sólida; sino, déjese de joder.

Semanas después de haberme encontrado con este venezolano, en mi trabajo tuve un pequeño encontrón con un cliente por el mismo tema. Yo estaba reponiendo bebidas cuando este cliente, al pasar por la caja de mi compañera, comienza a hablar de los inmigrantes. Mi compañera le dice que ha visto a muchos venezolanos, colombianos y haitianos en Concepción.

- Hay que tener mucho cuidado - dijo el cliente -. Todos son mano larga.

Yo me di vuelta y le pregunté:

- ¿A qué se refiere con mano larga?
- A que son experto en robar poh, si a eso vienen a Chile - me respondió descaradamente.
- Discúlpeme, pero no estoy de acuerdo con su percepción sobre los inmigrantes. Como si los chilenos no fueran buenos para robar - dije
- ¿Pero veí noticias o no? - me preguntó extrañado -. Ellos puro que roban y nadie hace nada.
- Sí veo noticias, y la mayoría de las desgracias que vivimos en este país son por culpa de gente tan chilena como nosotros dos. ¿Sabe cómo nos conocen en España y en Europa? De ladrones, expertos en robos. ¿Diría que todos los chilenos que viven en Europa son buenos para robar?
- No.
- ¿Entonces por qué echar a todos los colombianos, venezolanos y haitianos en el mismo saco porque unos pocos de ellos roban? No es justo.
- Bueno - me dijo mientras tomaba sus cosas recién compradas -, eso pienso de ellos. Hasta luego.

Dicho esto, se fue. Personas que piensan como él hacen que los inmigrantes sientan miedo de hacer sus vidas acá, como si fuera muy fácil y gracioso abandonar toda tu vida en tu país para comenzar de cero en un lugar que no conoces. Personas con esa mentalidad se echan al bolsillo la frase, de una conocida canción popular: "Y verás cómo quieren en Chile, al amigo cuando es forastero".


"Si vas para Chile..."

¿Conoces a algún inmigrante? Yo ya he visto varios desde entonces e intento ser amigable con ellos. No es fácil lo que están viviendo y no sería justo ponerles más cargas. De todos nosotros depende que ellos se sientan queridos, como en casa. No vienen a robar - al menos la gran mayoría -, vienen a trabajar. No vienen a robar empleos. Vienen a GANAR empleos. Tratémoslos como nos gustaría que nos trataran a nosotros. Quizás así, podamos hacer un mundo mejor para todos. ¡Saludos amigos míos!

domingo, 17 de septiembre de 2017

257. Gracias

Donde Panchito

¡Hola queridos amigos! En este artículo quiero simplemente decirles... ¡Gracias! Agradecer vuestro apoyo y lealtad durante estos 11 años de vida de Donde Panchito. El vídeo que les mostraré a continuación fue publicado en el Facebook de mi blog el pasado 11 de septiembre del año en curso. Que lo disfruten y no dejen de visitar mi blog.


sábado, 9 de septiembre de 2017

256. ¡Cállense que quiero dormir!

Estamos ya en septiembre. Este mes es el inicio de la primavera acá en el hemisferio sur. Y continuamos con esta temporada que ha estado muy movida en cuanto a artículos se refiere. En esta ocasión quiero contarles algo que, personalmente, me es muy desagradable, porque raya en la falta de respeto hacia los demás. Déjenme contarles.

¿Les ha pasado alguna vez que intentan concentrarse en casa, o quizá quieren dormir, pero no pueden por el boche que mete el vecino? Varias veces me ha pasado, y me es muy molesto. Claro está, el vecino puede que ni se entere que mete mucho boche, pero lo hace. Cuando vivía con mis padres, cerca de casa habían unos vecinos bien bochincheros, y que les gustaba hacer fiestas en su casa de vez en cuando. El ruido de la música se escuchaba a varios metros de distancia, aunque no me afectaba mucho puesto que no era mi vecino de al lado, sino de la cuadra siguiente.

Así se ve desde un mirador cercano a mi casa

Pero todo cambió una vez casado. Nos mudamos junto con mi esposa a una población de clase media ubicada entre Penco y Lirquén. Y para desdicha de mi, los vecinos de arriba (vivo en una calle de subida) son fiesteros. ¿Dónde está el límite entre tu derecho de disfrutar de una fiesta con tus cercanos, y el derecho del vecino a dormir en paz? Es una línea muy delgada y que es muy fácil de sobrepasar.

Pongamos dos ejemplos sencillos. Donde vivo, al lado, hay un perro. Y es demasiado ladrador. Claro, se agradece porque ladra especialmente cuando anda gente extraña en la población. Pero este perro ladra todo el bendito día. Lo que es TODO EL SANTO DÍA. Y a mi (insisto, una opinión y sentimiento estrictamente personal) me desespera, en especial cuando salgo del turno de noche y lo único que quiero es dormir y sus ladridos no me dejan.

Lo sé: es un perro. No puedo controlarlo, porque no razona. Simplemente ladra basándose en su instinto. Pero el otro ejemplo ya no se trata de perros, sino de humanos que deberían tener dos dedos de frente para pensar en su prójimo a la hora de hacer fiestas. Pues estos vecinos no hacen fiestas siempre: debo reconocer que es gente tranquila. Ni siquiera para los partidos de Chile son tan bochincheros. Pero hay algunas veces en que, cuando le dan con tuti, sencillamente no puedo concentrarme porque ponen la música a todo volumen.

Yo, claro, lo aguanto. Mi esposa también. Pero hay casos en que los vecinos son personas abuelitas o con ciertas condiciones especiales. Años atrás, cuando vivía con mis padres, frente a la casa se instaló una tocata de una religión equis. Instalaron sus instrumentos en la plaza que hay allí y a eso de las 5 de la tarde comenzaron a tocar su música, claramente cristiana. Yo iba saliendo a ver a mi novia, Carla, cuando recién habíamos comenzado nuestra relación. Volví a eso de las 9 de la noche... ¡Y aun estaban allí tocando!

Pensaba que no iban a durar mucho más tiempo, pero cuando noté que eran más de las 12 de la noche seguían con el boche, ya entré a molestarme un poco. No tanto por mí, sino por la vecina de al frente, cuya casa estaba directamente al lado de la tocata, y que sabía que estaba enferma y necesitaba reposo. ¿Cuándo mis derechos me dan autorización a pasar a llevar el derecho de otros a descansar? Es imprudente meter boche cuando ya todo el mundo sólo quiere dormir.

¡Cuidado! Hay que predicar con el ejemplo. Y por eso el tema de la consideración al prójimo es un tema delicado, puesto que hay que equilibrar mi derecho a hacer lo que quiera, con el derecho del otro a hacer lo que él quiera.

¿Y por qué no llamar a la policía? ¡Vamos, amigo! Eso no soluciona el problema. Primero, es muy probable que la policía no tome en cuenta tu reclamo puesto que hay cosas más importantes en las cuales deben poner sus esfuerzos, como atrapar delincuentes. Si toman en cuenta tu llamada, irán donde el vecino que mete boche y le pedirán que le baje el volumen. Pueden pasar muchas cosas, desde que efectivamente no meta más bulla, hasta que descubra que fuiste tú quien llamó y terminen haciéndote algo. ¿Descabellado? Para nada, al fin y al cabo, si un tipo que limpia vidrios en la calle mató a un hombre porque rechazó que le limpiaran el parabrisas de su auto, perfectamente pueden hasta matarte si reclamas por ruidos molestos.

Vivimos en un mundo peligroso y con una maldad sin precedentes (sin amor por el prójimo)
Imagen tomada de soyantofagasta.cl

No es ser exagerado: ese es el mundo en el que vivo. Y debo aprender a convivir con él. Por ello, apelo al buen corazón y al ser considerado con los demás. Hay que pensar en que quizá al vecino no le gusta esa música, o el volumen muy alto. La idea es que vivamos en armonía con quienes nos rodean, y no enclaustrados en nuestros hogares. Yo, personalmente, prefiero aguantarme y mantener una buena relación con mis vecino, y predico con el ejemplo. Si hago una comilona en casa, el volumen es moderado, para no molestar. Algunas veces, las acciones hablan más que las palabras, que se las lleva el viento.

De todos depende vivir en armonía (Tomado de El Libertador)


sábado, 26 de agosto de 2017

255. La betarraga



Hoy les quiero contar una historia un tanto chistosa, e incluso hasta tierna. Y lo curioso es que pasó sólo hace unos meses atrás, estando aun soltero, y viviendo en casa de mis padres.

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Mi madre cocina muy rico. Y aquella tarde en casa no fue la excepción. Comimos un rico pollo asado con puré y ensaladas. Mientras almorzábamos veíamos las noticias y comentábamos lo que veíamos. Luego de un rato, después del reposo, me levanté y me lavé los dientes.

Ese día tenía libre del trabajo, por lo que hice mis quehaceres habituales. En eso, el llamado de la naturaleza llegó, y urgentemente fui al baño a hacer "del uno"*. Estaba en el baño, desahogándome, cuando, de pronto, noté algo extraño. Mi orina salía de un color rojizo muy cargado... algo como entre rojo y morado. Nunca me había pasado, así que quedé preocupado. Aun así, no les dije nada a mis padres, para no preocuparlos.

En la noche mi mamá me había dejado un trocito de pollo y ensalada para comer antes de ir a la cama. Dormí y, a la mañana siguiente, al levantarme, fui al baño. Y nuevamente mi orina salía de color rojo. La cosa no me estaba gustando... se estaba poniendo color de hormiga... o mejor dicho: de color rojo fome la talla, pero bueno, es lo que hay

Me fui al trabajo. A eso de las 11 de la mañana, me dieron ganas de ir al baño. Y nuevamente lo mismo. De color rojo. Estaba muy urgido y preocupado. No sabía por qué ocurría eso. "Pero es extraño - pensaba -, porque no me duele cuando orino". Mil cosas se me pasaron por la cabeza... ¡Hasta una infección o una enfermedad que llevaba por dentro! La cosa es que, al llegar a casa, no pude aguantar más y abordé a mi madre:

- Mamá, estoy preocupado.
- ¿Qué te pasó?
- Lo que pasa es que desde ayer que orino de color medio rojo. Y no ha parado hasta hoy. No me duele nada, pero no entiendo por qué sale de ese color.

Cuando le conté eso, mi mamá sólo comenzó a reírse. Y yo no entendía absolutamente nada.

- No entiendo por qué te ríes.
- Pero hijo... ayer comiste betarraga.

Pues bueno... sólo atiné a reírme. Cuando uno come betarraga, luego de que el cuerpo absorve lo que necesita, el resto lo desecha. Y eso le da el color rojo a la orina. Con el correr del día, finalmente dejó de salir de color rojo#.

Fin de la historia. ¿Te ha pasado algo chistoso relacionado con la comida o las verduras? Hablemos en los comentarios. ¡Saludos!
_____________________________
*: "Del uno": expresión coloquial referente a orinar.
#: En este artículo podrás ver más detalles acerca del color de la orina y cómo la betarraga, y también el tomate, puede producir orina de color más rojizo.

miércoles, 9 de agosto de 2017

254. Vacacionando con Panchito

Santiago, Vacaciones 2000

¡Hola amigos! Nuevamente estoy aquí con ustedes entregando un nuevo artículo. Y en esta ocasión haré una variante de mi ya clásica sección "Viajando con Panchito". Ya han pasado sus buenos años (ocho específicamente) desde que, en el año 2009, inicié esta sección, donde podrás conocer varios lugares que he visitado (puedes ver los artículos que están publicados bajo esta sección haciendo clic aquí).

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Sin embargo, el artículo de hoy es un viaje al pasado. Junto con mi familia, todos los años procurábamos salir a conocer nuevos lugares a lo largo de Chile. Las vacaciones más antiguas que tengo registro y que recuerdo son las del año 1994, donde fuimos al río Lía, cerca de Santa Juana, al sur de Concepción. Viajamos a varios lugares entre los años 1994 y 2015. Ahora casado, el mes pasado retomamos las vacaciones, pero ahora con mi esposa.

Sin embargo, esta sub-sección "Vacacionando con Panchito" comienza el año 1995, básicamente por dos razones fundamentales:

Mi diario de vida
  • Desde ese año tengo registros fotográficos (la mayoría escaneos de fotos impresas hasta el 2003) y de vídeos de cada una de las vacaciones, hasta el 2017.
  • En el 2003 inicié mi diario de vida, que duró hasta agosto de 2014. Más de mi diario en este artículo. Gracias a ese diario, puedo obtener detalles que mi memoria claramente no recordaría.
Sin embargo, antes de comenzar a relatarles con detalles todas mis vacaciones, primero quiero contarles cómo surgió la idea de crear esta sub-sección.

Entre las 31.686 fotos que tengo, están estas carpetas con mis vacaciones entre el año 1994 y el 2017.

Visitando a mis padres en Hualpén

Como ustedes ya saben, hace unos 8 meses (cómo pasa el tiempo), me he casado con Carla. Y a pesar de los altos y bajos que tenemos - como cualquier matrimonio, claro está -, hemos sido muy felices. Una vez casado, abandoné la casa de mis padres y me vine a vivir unos 20 km al norte de ellos, en Lirquén, en el extremo norte de Concepción. Constantemente voy a verlos y compartir con ellos. Y el domingo que recién pasó, no fue la excepción.

Me invitaron a mi y a mi esposa a almorzar donde ellos. Así que, luego de comprar algunas cosas, fuimos para allá y lo pasamos muy bien. Luego, recorriendo la casa, encontré dos cajas cerradas, de estas de zapatos. Al abrirlas, hallé algo que hace mucho tiempo no veía: mi diario de vida.

Al hojearlo, comenzé a recordar lo que viví durante los 12 años en que me mantuve activo escribiendo. Y si bien es cierto ya no tengo muchas ganas de retomar mi diario, me puse muy feliz a verlo por fin en mis manos. En ese instante, vi lo que escribí sobre las vacaciones, y fue el momento exacto en que decidí crear esta sub-sección de "Viajando con Panchito".

¿Viajando o Vacacionando con Panchito?

Frutillar, Vacaciones 2015

Quiero dejar en claro que "Vacacionando con Panchito" no será un reemplazo de mi clásica y mítica sección "Viajando con Panchito", sino más bien un complemento. Mientras "Vacacionando" será para relatarles mis vacaciones en su totalidad, incluyendo chascarros y cosas tontas que me pasaron durante esos viajes, "Viajando" será más bien relatos de paseos a ciudades, donde les contaré las cosas lindas de cada lugar.

Espero que les agrade y esperen con ansias el siguiente artículo relacionado con esto. Mis vacaciones del año 1995 fueron al Río Lía, así que tengo mucho que contarles al respecto. ¡Nos vemos! ¡Y gracias por leerme!

miércoles, 2 de agosto de 2017

253. ¡Borracho, borrachito!

Foto tomada de Emol.cl
¡Wow! Ya estamos en el mes de agosto. Nos estamos acercando lentamente al final de la temporada 12 de mi blog. Y este año he tenido un repunte en la cantidad y calidad de los artículos. Para serles sincero, pensaba que al casarme no tendría mucho tiempo para dedicarme a mi querido blog. Pero lo cierto es que mi esposa ha sido muy comprensiva, y he podido compatibilizar todas mis actividades, tanto seglares, como espirituales y de ocio, y eso me tiene muy feliz.

A lo largo de los ya más de 11 años de vida de mi blog, he hablado muchas veces de los choferes imprudentes. Y tampoco he dejado de lado a los peatones que hacen lo que quieren cuando se trasladan. Ejemplos de esto puedes hallarlos en los artículos 087. Cruce donde quiera... bajo su responsabilidad, 189. Despáilate poh Panchito y 199. Fíjate por donde andas, pajarón. ¡Hasta yo algunas veces cometo imprudencias, como les conté en el artículo 242. Panchito Shumacher.

Pues bien, lo que les quiero contar es una pequeña historia que me sucedió meses atrás en mi trabajo. Creo que no les he comentado, pero trabajo en una tienda de comestibles, de estos 24/7, que están abiertos toda la noche. Próximamente les contaré lo "maravilloso" que es trabajar de noche. Pues bien, en una de esas noches de trabajo, llegaron tres jóvenes en un auto a comprar comida para servirse en el local. Pero estaban totalmente borrachos. No estaban con unas copitas de más. Estaban hechos pebre de tanta borrachera. A duras penas entraron al local y pidieron su comida.

Pensaba: "¿Cómo es posible que estas personas manejen así?". Pensaba llamar a la policía, pero no fue necesario, puesto que al rato llegaron y los esperaron afuera. Al parecer los venían persiguiendo, pero sin que se dieran cuenta.

Una media hora después, aquellos jóvenes salieron del local, con la intención de subirse al auto, pero la policía se los impidió y se fueron detenidos, luego de hacerles el examen de alcohol de rigor.

Me pregunto: ¿Vale la pena arriesgar MI vida y la de los demás por intentar manejar tomado? ¿Cuántas campañas y vídeos publicitarios se necesitarán para que la gente porfiada deje de manejar si ha bebido alcohol? Así como vamos, viendo la porfía del hombre (y la mujer), este será tristemente un cuento de nunca acabar.

¿Y tú? ¿Qué opinas? ¿Conoces alguna historia similar? Conversemos en los comentarios. Y como siempre, gracias por vuestra linda visita.


miércoles, 19 de julio de 2017

252. El día en que mandé todo a la porra

De cartero: mi primer empleo
El pasado 4 de mayo de 2017 se cumplieron 8 años desde que me inicié en el mundo laboral. Un 4 de mayo de 2009 entré a trabajar como cartero en Correos Chile. Y desde entonces he estado en muchos trabajos, la mayoría de estos como cajero. Sin embargo, quiero contarles una historia que me sucedió hace ya más de un año, y quiero contárselas para que tengan cuidado a la hora de buscar trabajo. No es llegar y aceptar cualquiera. Por favor, el artículo es largo, pero vale la pena la lectura y reflexión.

Buscando un trabajo mejor

A principios del año 2016 estaba trabajando como cajero a medio tiempo en Penco. Sin embargo, como trabajaba sólo 3 días a la semana, el dinero apenas me alcanzaba para pagar mis deudas. Estaba de novio con Carla y no podía juntar el dinero que nos faltaba para casarnos. Así que, luego de conversarlo con ella, decidí buscar un trabajo a tiempo completo que me permitiera juntar la plata que necesitábamos.

Comencé a buscar y, luego de un par de semanas, encontré un trabajo como cajero en un casino de comida de una Universidad acá en Concepción. Feliz, renuncié al supermercado y un 3 de marzo de 2016, entré a trabajar para la empresa encargada del casino - una empresa que no diré su nombre para evitar problemas de cualquier índole, aunque por la foto de la Universidad algunos pueden cachar de quién hablo - , que se dedica a concesionar casinos de comida en colegios, universidades y otros lugares. Recuerdo perfectamente que todos éramos nuevos, excepto una, a quien el jefe del lugar dejó como jefa de cajas (aunque experiencia en eso poco tenía, por no decir nada). Éramos 4 personas, así que me dejaron con una joven cuyo nombre ya no recuerdo, en un turno, y las otras dos (incluyendo a la jefa de cajas) en el otro turno.

Feliz con mi trabajo... pero poco me iba a durar

La vista desde la Universidad donde trabajé

Los primeros días todo bien. Aprendí a usar las cajas, pero ya intuía que la cosa no iba a ser fácil. Las cajas eran muy malas. Las pistolas no marcaban, así que debía buscar todos los productos por descripción usando un teclado, cosa que era muy demorona y latosa. Aquellos primeros días los jóvenes de la Universidad no entraban a clases aun, pero cuando lo hicieron, las filas se extendieron por metros y metros. Y más encima debía yo pasarles todos los productos, llámese bebidas, golosinas... ¡También tenía que preparar los cafés de la máquina! Ya a la semana comenzó a disgustarme la pega.

Recibiendo el genial contrato de trabajo

Cuando llegué a la entrevista a las oficinas de la empresa, ubicada en Talcahuano, me indicaron que el cargo era de cajero y de reponedor. No tuve problemas para aceptar el empleo. Pero grande fue mi sorpresa cuando, un par de semanas después, me llegaron con el contrato, donde se indicaban más de 20 labores que debía realizar. Sí, leyeron bien: 20 labores distintas, aparte de ser cajero. "¡Qué diablos!", fue mi primera expresión al ver mi contrato. ¿Y la paga? Unos $280.000, un poco más que el sueldo mínimo. 

A eso súmale las filas de los clientes (estudiantes y profesores), recibir vales de colación, reponer, hacer cafés, pedir sencillo, cuadrar cajas, cerrar y abrir el boliche, tener turnos de 8 a 6 de la tarde (turno de mañana) y de 12.15 a 22.30 horas en turno de tarde y cumplir con tooooodo lo del contrato que, para rematar, la última labor que indicaba que debía hacer era "cumplir con cualquier cosa que el empleador me pidiera". O sea, debía hacer todo, absolutamente todo lo que mis jefes quisieran. Si querían que hiciera un café en una de sus sucursales de Arica, debía hacerlo porque el contrato lo indicaba.

Todo eso comenzó a cansarme, pero... ¡Qué más da! Debía juntar plata si quería cumplir mi sueño de casarme.

El día en que mandé todo al soberano rábano

En la U de las Américas debía escribir el menú del almuerzo.
A mediados de marzo me mandaron a cubrir un puesto en un casino de comida en la Universidad de Las Américas de Concepción, administrada también en ese entonces por la empresa concesionaria. ¡Fue muy genial! La gente muy amable, jornadas laborales tranquilas y haciendo bien mi pega. Lamentablemente tuve que volver al lugar de origen, donde a principios de abril quedó la escoba.

No era el único que quería irse. Mi compañera de turno estaba chata. Yo intenté irme una vez, pero me pidieron que me quedara y así lo hice. Pero al día siguiente mi compañera de turno renunció, aburrida del trabajo, y no la culpo. Ese día, turno de tarde, me llegó un refuerzo de otro casino para poder terminar bien mi turno. Eso fue un día jueves. A todo esto, había llegado un cabro que nos ayudaría en entregar los pedidos, pero duró menos que estornudo de gato y renunció también.

¿Quién puede aguantar hacer tantas cosas por un poco más del mínimo? Tenía tintes de abuso la cuestión. Pero yo debía seguir adelante, puesto que mi matrimonio dependía de mi sueldo.

Al día siguiente, viernes, mi jefe me indicó que a las 6 de la tarde me quedaría solo a cargo del casino, y que una cocinera quedaría para hacer los pedidos de completo. Yo, preocupado, le dije que necesitaba apoyo porque en las noches, entre las 8.00 y las 10.00pm, el casino se llenaba y no daría a basto. "No te preocupes - me dijo -. Los viernes son fomes". Y yo, iluso, le creí.

El boliche que tenía en la U de las Américas. A pesar de estar solo toda la mañana, me encantó estar allí una semana. Quizá por esta foto sepan de qué empresa estoy hablando.

De todas formas, a los minutos volvió con una mujer, y me dijo que ella me ayudaría a sacar los cafés de la máquina hasta que terminara el turno. Eso me dejó más tranquilo, puesto que debía preocuparme de mi caja y nada más.

Pues bien, a las 6 de la tarde se fue mi compañera cajera que estaba de la mañana, y quedé solo. No andaba mucha gente así que estaba tranquilo. La chica me ayudaba con los pedidos de café. Pero, tal como lo tenía en mente, a las 8 de la tarde la cosa se llenó... y se llenó como nunca lo había visto.

Sin mentirles, en la fila habrían unos 40 jóvenes. Y no importaba si los atendía rápido, la fila no decrecía. Atendía como podía, y la chica hacía los pedidos de café tan rápido como podía. Pasadas las 9 de la noche, la chica de los café me dice que tenía que ir al baño. Pero nunca volvió. Simplemente se fue. Y yo quedé solo. Literalmente solo, con 40 cabros en la fila, y unos pocos esperando sus café que la chica no entregó.

Desesperado porque todos comenzaron a presionarme a mi para hacer los pedidos de café, les dije que no podía hacerlos porque estaba en caja. Rápidamente fui donde la cocinera y ahí recién me enteré que la chica se había ido. Enojado, cansado y frustrado, vuelvo al boliche y... ¡Quedó la tendalada!

Los cabros sencillamente saltaron el mesón y comenzaron a sacar de todo y hacerse ellos mismos el café. No los culpo, no es culpa de ellos que la concesionaria sea tan rasca. Intenté deternerlos, pero no pude. En mi desesperación, sencillamente dejé de atender (eran como las 9.30pm aprox) y puse el letrero de caja cerrada. Los cabros comenzaron a alegar y yo les dije que no era justo que yo tuviera que hacer toda la pega solo, por lo que cerraba el casino y presentaría mi renuncia.

En eso, justo pasa un tipo, de terno negro, y se suscita el siguiente diálogo, de lo que recuerdo claro está:

- Tipo de terno: Hey, joven. ¿Por qué ha cerrado?
- Yo: Porque solo no puedo atender a tanta gente.
- Tipo de terno: A mi eso no me interesa. Soy el encargado de la Universidad de velar que el casino siga funcionando. La concesionaria nos indica que deben atender hasta las 10 de la noche, no hasta las 9.30.
- Yo: No me interesa tampoco lo que diga la concesionaria. No puedo atender solo a toda esta fila.
- Tipo de terno: Pues tiene que hacerlo porque para eso está ahí, así que abra.
- Yo: No, no voy a abrir, y le digo que acabo de renunciar, por lo que no puede obligarme a seguir atendiendo.
- Tipo de terno: Es que tenís que abrir porque no podí dejar a todos estos jóvenes sin atención.
- Yo: Entonces atiéndalos usted, a ver si puede atender caja y hacer café al mismo tiempo.
- Tipo de terno: Si no abres mañana hablaré con el encargado del casino para que tomen cartas en el asunto contigo.
- Yo: ¡Hágalo! ¡No intente meterme miedo! Le acabo de decir que renuncio, y esto va para la Inspección del trabajo, porque usted como representante de la Universidad está aceptando que yo, sólo yo, atienda a más de 40 personas sin ayuda de nadie, y eso no es justo ni correcto, y desde mi perspectiva, es un abuso laboral.
- Tipo de terno: Haga lo que quiera...

Y dicho eso, se fue. ¿Cómo puedo recordar tanto este diálogo? Sencillo: porque me marcó tanto la injusticia que estaban cometiendo conmigo, que sencillamente me senté y me eché a llorar. Sí, lloré de impotencia, porque nadie se ponía en un lugar. Y rabia porque estaba en una institución en teoría "cristiana" (ya pueden ir descartando algunas Universidades) en donde deberían entenderme, pero bueno... no podía pedir más.

La cosa es que, cuando me vieron llorar, los jóvenes disolvieron la fila y se fueron, salvo unos pocos, entre quienes habían unas chicas que me dijeron: "Ánimo amigo. Es injusto esto. Mañana hablaremos con la federación de estudiantes porque no es primera vez que pasa esto". Eso algo me alegró. No era el único que había sido tratado así.

Abrí mi caja y atendí unos cuantos pedidos más. A las 10 de la noche cerré, cuadré la caja, ordené el boliche, cerré todo y me fui triste a casa. Mis padres, al saber, me dijeron que fuera a denunciar a la empresa a la Inspección del Trabajo, y así lo hice. ¡Cinco páginas tenía la carta de renuncia! Pero no me pescaron ni en subida ni en bajada.

¡Tengan cuidado!

Chiquillos: el mundo está difícil. Encontrar un trabajo no es cosa fácil. Pero eso no significa que debes permitir que te quiten tu dignidad. Eso no debes permitirlo ni aceptarlo. Yo renuncié, y seguí buscando empleo. Y ahora disfruto de uno que, claro, no es el empleo ideal, pero me siento bien allí, me pagan bien, y disfruto mi trabajo. Y, por sobre todo, somos un equipo de trabajo, donde todos nos ayudamos. Lamentablemente esta concesionaria no conoce el trabajo en equipo, y creyeron que yo les iba a seguir el juego.

Lean bien sus contratos. Por muy desesperados estén de trabajar, NUNCA permitan que los pisoteen. Esta experiencia me sirvió para tener mucho ojo a las clases de empresas que existen. Algunas son muy buenas, pero otras son, con todas sus letras: CHANTAS.

Gracias por leerme. Pronto vienen nuevos artículos. ¡Saludos!

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sábado, 15 de julio de 2017

251. Tres razones para creer que Dios existe (parte 1)

Todo lo que nos rodea demuestra la existencia de Alguien superior (Yungay, 2012)
Hoy en día es muy común encontrar gente que no cree en Dios. Si tú me lees de hace tiempo, sabrás que creo que Él existe, y pruebas hay muchas. Sin embargo, hay millones de personas que han llegado a la conclusión de que, efectivamente, Dios no existe. Claro está, sus razones deben tener, y en cierto modo lo respeto, aunque no lo comparto.

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¿Será realmente que Dios no existe? Y si existe, ¿cómo podemos estar seguros de que realmente es así? En este artículo no pretendo dar una cátedra de doctrinas bíblicas. Al fin y al cabo, este no es un blog religioso. Pero expondré, a mi juicio, tres argumentos que no son válidos para creer que Dios no existe. Veamos el primero de ellos, y los otros los veremos en artículos posteriores:

Yo no creo en Dios porque nadie, ni yo, lo ha visto

¿Has oído eso antes? Siguiendo la regla del "Ver para creer", necesitan ver físicamente a Dios para llegar a la conclusión de que Él existe. Pero, seamos sinceros. Hay muchas cosas en la vida que no podemos ver, pero sabemos que existen. Te pondré dos ejemplos básicos, y verás que no es tan sencillo como decir que algo no existe porque no lo vemos.

El viento se manifiesta cuando nos choca en la cara o cuando produce olas en el lago. Pero NO vemos el viento. (Lago Buenos Aires, Argentina, 2009)
  • El viento: ¿Has visto la acción del viento, especialmente cuando hay temporales de lluvia? Vemos las hojas de los árboles moverse, y sentimos el viento chocando en nuestra cara. ¿Alguien podrá decir que el viento no existe? Nadie diría eso en su sano juicio. Pero, ¡ojo! Nadie ha visto el viento. "¿Cómo que no? - quizá diga alguien - Lo veo cuando choca en mi cara o veo las hojas de los árboles moviéndose, o cuando se levanta polvo con el viento". Claro, estas cosas vemos, pero lo que en realidad vemos es LA ACCIÓN del viento sobre las hojas, el polvo y nuestra cara. Así pues, nadie puede ver el viento físicamente, como si se tratasen de líneas movidas de un lado a otro.
  • La fuerza de gravedad: ¿Qué sucede si tiras un objeto al aire, como un vaso? El objeto llegará a una altura determinada, pero finalmente caerá, por efecto de la fuerza de la gravedad. Nadie se atrevería tampoco a negar de la existencia de esta fuerza que nos mantiene con los pies en la tierra. Pero, al igual que el viento, nadie ha visto la fuerza de gravedad. Antes que digas algo parecido al párrafo anterior, el vaso cayendo al piso es LA ACCIÓN de la fuerza de gravedad sobre el vaso. Por lo que nadie puede ver unas flechas empujándonos hacia la tierra.
Estos dos sencillos ejemplos nos demuestran que, el hecho de no ver algo, no significa que no exista. Entonces, ¿cómo podemos estar seguros de que Dios efectivamente existe?

Hay una forma muy sencilla de "ver" a Dios: y es justamente observando el viento y la fuerza de gravedad, pero yendo más allá del mero hecho de que existen*. Observa, por ejemplo, todo lo que te rodea en su conjunto. ¿Verdad que hay una armonía? 

Por ejemplo, el viento es importante para la vida humana. Sin él, la vida sería muy difícil en la tierra. Entre otras cosas, empuja el agua evaporada de los océanos a lugares más altos, donde se condensa, formando nubes, que nos proporcionan agua dulce. Además, arrastra la contaminación lejos de las ciudades. ¡Y qué refrescante es una brisa de viento helado en un día caluroso! ¿Te imaginas, por otro lado, vivir sin la fuerza de la gravedad? A esta hora estaríamos muertos, flotando en el espacio quizá, debido a la ausencia de oxígeno.

Piensa en los animales, las plantas, los planetas, el sistema solar donde vivimos, o el planeta donde habitamos, que está hecho con las cualidades necesarias para la vida. ¿No es eso obra de alguien muy superior a nosotros?

¿Podríamos concluir que aquella cascada y lo hermoso del paisaje fue simplemente una casualidad, o Alguien lo diseño? (Ojos del Caburgua, 2017)
Piensa en lo siguiente: ¿Podríamos llegar a la conclusión de que las casas donde vivimos fueron construidas de la nada, o que el maestro tiró los materiales al aire y la casa cayó armada? No, por supuesto que no. Toda casa es construida por alguien. Y si una simple casa necesitó alguien que la diseñara y la construyera, ¿no podríamos pensar eso de un sistema mucho más complejo que una casa, como lo es el universo?#

Dios espera que no creamos ciegamente en Él. Él quiere que busquemos pruebas de su existencia, y la Creación (todo lo que nos rodea, e incluso nuestro propio cuerpo) es una buena forma de darse cuenta de que existe un diseñador mucho más inteligente y creativo que nosotros, y ese es Dios%.

En una siguiente entrega, hablaremos del siguiente argumento: "Si Dios existe, ¿por qué sufrimos?". No te lo pierdas. ¿Y tú? ¿Qué opinas? Espero sus comentarios. ¡Saludos!

____________________________________
*: La Biblia, la palabra de Dios, nos insta a observar la creación para ver a Dios (Romanos 1:20)
#: Véase Hebreos 3:4.
%: Compara con Hechos 17:11.

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